Archivo de la etiqueta: Alimentación

Introducción a la nutrición

Intro nutriciónMi formación profesional incluyo formación sobre nutrición, fue repartida en varias asignaturas, estudie bioquímica y fisiología, pero una de las asignaturas claves se llamaba BROMATOLOGÍA (del griego βρῶμα (broma), alimento y -λογos (logos), estudio) es la ciencia que estudia los alimentos en cuanto a su producción, manipulación, conservación, elaboración y distribución, así como su relación con la sanidad (Wikipedia). No recuerdo mucho el contenido pero si me acuerdo de cuatro “ideas claves”, la grasa animal era mala así como el huevo por el colesterol (LDL=malo y HDL = bueno), los buenos eran los aceites vegetales, había que comer hidratos de carbono porque es nuestra” principal fuente” de energía. Todo ello reforzado por el condicionamiento que el fármaco puede arreglar cualquier desequilibrio que tengas, aunque todos sabemos que no existe ningún medicamento que no lleve incluido en su prospecto los famosos efectos adversos, estarán allí para hacer “bonit0″… me temo que no y muchas veces menospreciamos esta parte. Pero me estoy yendo del tema…

En fin muchas ideas, presuntamente científicas, de lo que es correcto y adecuado. Pero la existencia tenía planes para mí. Primero yo veía que comiendo según la pirámide más bien tenía tendencia a ganar peso, por lo que regularmente me sometía a régimen de comer menos, suprimir cualquier grasa extra… aunque seguía consumiendo un poco de azúcar. Primero incorpore, por haya el año 1995, algunos alimentos ecológicos (la leche, huevos y poco más). Después inicie un recorrido vario pinto a través de diferentes filosofías de alimentación, primero empecé una dieta vegetariana, comiendo mucha soja, aunque en algunas ocasiones me comía un buen filete. Luego después de un tiempo de transición pero siguiendo comiendo mucha soja en todas sus presentaciones pero sobre todo tofu comercial y leche de soja, probé con la dieta crudivora, no me duró mucho tiempo ya que de repente después de unas semanas que me molestaba el estomago, una buena mañana me encontré estirada en la camilla de la consulta del trabajo porque estaba muy mareada y tenía fuertes nauseas. Es cuando me di cuenta que la leche de soja no me hacía ningún bien, no sabía que hacer y estaba con el metabolismo bastante revuelto. Acudí a una medico especialista en naturopatia quién me diagnostico: disbiosis intestinal, vamos que mis intestinos estaban como un coladero, lo que me provocaba mal absorción y cuadros de “intoxicación”. Realice un test de intolerancia por IgA (anticuerpos en la sangre) y me salio que era intolerante a la soja!!!! entre algunas otras.

El siguiente paso fue retomar un régimen a base de proteína animal y retirar la mayoría de los granos, además de apoyos a través de suplementos. Me fue bien pero no me gusta depender de suplementos, creo que la comida simplemente me ha de suplir con todo lo que necesitó. Pero me ayudo a encontrarme mejor. Sin embargo aún dependía mucho de los dulces y no tenía una forma de alimentarme constante. Al cabo de un año y poco más me tope con la filosofía de Montse Bradford, me gusto como escribe y tenía sentido lo que escribe al menos hasta donde yo me había informado. Y es más fácil no comer carne por el malestar que puede producir a nivel moral y emocional por proyección identificativa. O sea que volví a un menú vegetariano, más o menos, y siguiendo las recetas de Montse Bradford, pero lo fui dejando poco a poco y de repente me tope con la paleodieta… Leí el libro de Nora T. Gedgaudas, Primal Body, Primal Mind “Beyond the Paleo Diet for Total Health and a Longer Life” (http://www.primalbody-primalmind.com/?page_id=1296) y a partir de este momento empece a indagar y contrastar aquellas afirmaciones de mi formación académica. Me ocasiono un choc darme cuenta hasta que punto la industria farmaco-agro-alimentaria manejan el “cotaro a su favor” para seguir vendiendo productos que nos nos hacen ningún bien y darnos luego medicamentos para paliar los efectos de los primeros… en fin, te invitó a investigar por ti mismo y ver más haya de lo típicos eslóganes como “las grasas animales son malas para el corazón”. El tema es potente y por este motivo he empezado este blog y quiero traer mi gotita de agua en este panorama. Actualmente mi visión y hasta donde yo sé, intentó comer los alimentos lo más naturales posibles, lo cual significa que hayan sido criados o producidos de forma lo más acorde a su naturaleza y evitó sistemáticamente los granos  por su recién incorporación a la dieta humana pero también porque son una fuente de hidratos de carbono que activa el circuito de la insulina… pero ya volveremos a entrar en detalle con eso.